Un categórico oficio emitido por la Contraloría Regional de Aysén respaldó íntegramente las denuncias presentadas por los concejales Ana Navarrete Arriaza y Sebastián Antonio Vera Ojeda respecto a severas irregularidades en el proceso de creación de la Corporación Municipal de Desarrollo Económico y Productivo de Coyhaique. Durante la última sesión del Concejo Municipal, se dio lectura obligatoria al Oficio N° 114562/2026 del ente fiscalizador, un documento que valida las aprensiones de los ediles. Durante su intervención, la concejala Ana Navarrete fue enfática en señalar que este dictamen “es a todas luces el reflejo también de una inoperancia y una falta de rigor técnico que esta administración ha intentado normalizar”, agregando que “hoy el ente contralor nos da la razón de manera rotunda frente a las denuncias que junto al concejal Vera tuvimos que levantar ante la evidente ilegalidad en la que se estaba incurriendo”.
El dictamen oficial desestimó el actuar de la municipalidad, detallando múltiples infracciones a la Ley N° 18.695. Entre los hallazgos más graves, se determinó que el acuerdo presentado al concejo no se ajusta a derecho, que los estatutos permitían ilegalmente la incorporación de personas naturales, omitían a los socios fundadores y, en un acto que excede el marco regulatorio, otorgaban al alcalde la atribución de nombrar a un director. Al respecto, Navarrete denunció que “se nos intentó pasar gato por liebre”, ya que “pretendieron utilizar ese acuerdo preliminar como un cheque en blanco, saltándose el artículo 130 de la ley orgánica de municipalidades”, lo que calificó como “un intento de usurpación de facultades exclusivas de este concejo municipal”.
Por su parte, el concejal Sebastián Vera abordó el riesgo patrimonial que enfrentó la comuna, destacando que “este oficio demuestra de forma irrefutable que estábamos en lo correcto cuando nos opusimos tajantemente y rechazamos las modificaciones presupuestarias”. Vera advirtió sobre la gravedad de las presiones recibidas: “Si no hubiésemos actuado con la responsabilidad fiscalizadora que nuestro cargo exige, hoy el municipio habría entregado fondos públicos a una entidad conformada al margen de la ley, con estatutos viciados y directores nombrados fuera de la norma. Estaban pidiendo millones para una corporación fantasma, mal hecha y sin fundamentos legales”. Además, el edil reprochó el actuar del municipio ante el SII, señalando que “avanzaron administrativamente sobre arenas movedizas, ignorando nuestras advertencias”, y sentenció: “Nosotros no somos un buzón para aprobar caprichos mal formulados”.
Frente a la gravedad de estos hechos, y considerando que la Contraloría instruyó adoptar medidas correctivas en veinte días hábiles, ambos concejales exigieron máxima probidad. La concejala Navarrete pidió que con la misma fuerza que se les trata de enlodar “se reconozca la tarea mal hecha, con la falta administrativa y la eficiencia y eficacia de nuestra labor desde el concejo para resguardar los intereses de la comunidad”. A su vez, el concejal Vera solicitó un informe de la Dirección de Control para certificar que no se ha gastado un solo peso en esta corporación y advirtió que no aprobarán modificaciones presupuestarias hasta que se subsanen las irregularidades. “Aquí no estamos por moneditas de oro, aquí no estamos para caer bien, sino estamos para hacer las cosas de acuerdo a lo que nos exige la ley”, concluyó Vera, reafirmando el compromiso irrestricto de ambos ediles de resguardar los recursos de todos los vecinos y vecinas de Coyhaique.


