La diputada Alejandra Valdebenito destacó la aprobación del proyecto que modifica el Sistema de Admisión Escolar (SAE), sosteniendo que la iniciativa responde a una preocupación permanente de padres y apoderados de comunas aisladas, donde la oferta educativa es limitada y las decisiones sobre matrícula tienen un impacto directo en la vida cotidiana de las familias. El texto continuará ahora su tramitación en el Senado.
La parlamentaria afirmó que el debate sobre el SAE debe considerar especialmente la realidad de regiones extremas como Aysén, donde las distancias, el aislamiento geográfico y la disponibilidad de cupos escolares hacen que el acceso a determinados establecimientos sea una preocupación permanente para cientos de familias. “En Aysén necesitamos un sistema que entregue más certezas y que considere de mejor manera nuestra realidad territorial”, señaló.
Valdebenito sostuvo que la aprobación del proyecto representa un paso importante para perfeccionar un sistema que, a su juicio, ha generado frustración en numerosos apoderados que sienten que sus preferencias y esfuerzos no siempre son adecuadamente considerados.
“Las familias deben tener un rol más activo en la elección del proyecto educativo de sus hijos. Nadie conoce mejor las necesidades de un estudiante que sus propios padres. Esta reforma busca avanzar hacia un sistema más transparente, más cercano y con reglas que generen mayor confianza”, indicó.
Además, recalcó que en la región la discusión adquiere una dimensión distinta debido a las características del territorio. “Aquí hay comunas donde la oferta educativa es reducida y donde no existen múltiples alternativas a pocos minutos de distancia. Cuando una familia no obtiene el establecimiento que priorizó, las consecuencias son mucho más profundas que en otras zonas del país”, explicó.
La legisladora enfatizó que la reforma no pretende eliminar la igualdad de oportunidades, sino compatibilizarla con una mayor participación de las familias y con criterios que permitan una mejor vinculación entre los estudiantes y los proyectos educativos.
“No se trata de volver atrás ni de excluir a nadie. Se trata de reconocer que las familias quieren participar, ser escuchadas y tener mayor incidencia en una decisión fundamental para el futuro de sus hijos. La educación debe construirse junto a las familias, especialmente en regiones donde la comunidad tiene un papel tan importante como en Aysén”, afirmó.
Asimismo, la diputada valoró que el proyecto incorpore herramientas para responder a las dificultades que han experimentado miles de estudiantes en distintos puntos del país y llamó a continuar perfeccionando el sistema durante su discusión en el Senado.
“Espero que el Senado aborde esta reforma con responsabilidad y con una mirada regional. Aysén necesita políticas públicas que entiendan nuestras particularidades, que reduzcan las brechas y que entreguen tranquilidad a los padres y apoderados. Un sistema de admisión más justo y conectado con la realidad de los territorios es parte de ese desafío”, concluyó.


