Por Luis Alberto Prieto Epuyao, Seremi Obras Públicas de Aysén
A un mes de la visita presidencial en la cual se anunció el plan Ruta Austral: Soberanía que conecta, es menester detenerse un momento para ponderar los alcances del plan, y del cambio de paradigma que se propone.
Lo más relevante, es que se prioriza a nuestra región, y se prioriza con recursos. Ello involucra la voluntad del Gobierno del Presidente Kast de invertir con determinación, a un ritmo de 5 veces más inversión en la Ruta 7, respecto de los últimos 10 años, adelantando las licitaciones de tramos que ya cuentan con las ingenierías listas. Es así que antes de que concluya este 2026, se espera publicar cuatro tramos pendientes, que involucran más de 38 kilómetros y casi doscientos mil millones de pesos, una cuarta parte del presupuesto del plan.
Frente a la estrechez económica, sin duda que la priorización de nuestra región, cobra mayor realce, ya que incluso puede llegar a disminuir el ritmo de inversión sectorial en otras regiones, por lo que debemos unirnos en post de esta voluntad y defenderla, para que se sostenga en el tiempo, ya que el plan incluye además el desarrollo de cinco tramos que no cuentan con el diseño de ingeniería, que suman casi 87 kilómetros, en los cuales se deberá invertir en los años venideros a esta administración, para lograr la pavimentación definitiva.
La determinación antes descrita, involucra también focalizar este esfuerzo presupuestario en la Ruta 7, radicando aquí el cambio de paradigma, ya que lo habitual era avanzar en varios frentes en nuestro quehacer ministerial, dispersando con ello nuestro presupuesto, postergando el anhelo de todos los ayseninos de conseguir que nuestra Carretera Austral sea pavimentada. Esta concentración se replicará a nivel nacional en nuestro ministerio, en donde volveremos a nuestra esencia, hacer posible la vida en aquellos lugares donde parecía imposible habitar, construyendo las condiciones para el desarrollo, por medio de infraestructura habilitante.
A cincuenta años de la construcción de la Ruta 7, la intervención en los 244 kilómetros de ripio que existen desde el límite norte de la región hasta el lago Juncal, en Cochrane, no solo generará un profundo cambio de estándar en quienes necesitan transitar por la Carretera Austral, sino además, la realzará como ícono internacional del turismo, por su inconmensurable belleza escénica, futura seguridad y confort en su trazado, seguramente habrán cortes y esperas, pero será por nuestro desarrollo.


